jueves, 15 de marzo de 2018

Viaje al Infierno (parte segunda)


Lo que sí hicimos fue ver de cerca cómo trataban los mineros todo lo que habían obtenido en las últimas semanas. Ese proceso de separar minúsculas vetas de plata de la piedra requiere de un trabajo mecánico y químico bastante completo y que poco ha variado en el último siglo. Aún se conservan los lugares en los que en tiempos de la colonia, se mezclaban fuertes agentes químicos con los que limpiar el mineral precioso de la roca a la que estaba adherido.
En Potosí no encontrarás dos rutas iguales ni dos experiencias iguales. Hay tal cantidad de galerías excavadas que los senderos van variando, y lo que uno se encuentra también. Nosotros nos adentramos a la conocida como Mina Candelaria, la cuál aún sigue dando frutos. Junto a la entrada, mientras esperábamos, unos mineros terminaban de empujar una vagoneta repleta de desechos que hay que sacar una y otra vez para despejar el camino de material inservible, nuestro guía pronunció unas palabras se me quedarán grabadas para siempre y que decían: “Hasta este punto exacto está Dios. Pero aquí dentro Dios no existe”.
Entramos a eso de las diez de la mañana. Un barro grisáceo y pegajoso fue acompañando nuestros pasos. Por eso era tan importante llevar botas de goma y no fiarnos de nuestro propio calzado. La luz natural que nos alumbró al principio fue sustituida por la de las linternas frontales de los cascos. Allí todo se oía, era capaz de escuchar ruido más insignificante en aquel vulnerable cuello de embudo a los adentros de la tierra.
Por momentos tenía mucho calor y por otro frío, aunque lo peor, sin duda alguna, era tener que respirar un olor indescriptible que me secaba la garganta. Entre tanto nos cruzábamos con vagones chirriantes que ayudábamos a empujar a los trabajadores que andaban exhaustos. Me habían contado que había niños dentro de las minas, pero reconozco no tuve ocasión de verlos. Todos aquellos hombres, aunque de treinta años en su mayoría, parecía tenían cincuenta. La mina estaba dibujada en las arrugas de muchos rostros con bocas que escondían una dentadura hueca y picada.
CONTINUARÁ....

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