jueves, 11 de enero de 2018

Luis, un niño de un color diferente (segunda parte)

Un día camino a casa por el bosque de vuelta del colegio, Luis vio algo que brillaba en la rama de un árbol, se acercó y de pronto esa lucecita se fue haciendo cada vez más grande hasta convertirse en una preciosa hada, de nombre Esmeraldina, la cual le dijo a Luis:
-      Piensa en algo que desees y tu deseo se hará realidad, lo único que no puedes cambiar es como eres en verdad.
Luis llegó a casa muy contento y dijo a sus Padres: 
-      Papá y mamá puedo hacer magia, pedidme lo que queráis.
Al oír esto los padres de Luis y sus hermanos se rieron de él, pero nuevamente un recuerdo vino a la mente de la Madre, el cual fue que la bruja le dijo que su hijo sería “mágico”. Siendo consciente de ello, le dijo a Luis:
-      Quiero ser duquesa, vivir en un castillo, tener mucho dinero y muchas joyas, quiero ser rica.
Dicho esto, Luis cerro fuertemente sus ojos y de pronto estaban en un castillo, hermoso, lleno de hermosas joyas, vestidos, sirvientes, era un sueño hecho realidad.
Cuando el rumor llego al pueblo, todos empezaron a querer a Luis, todos querían jugar con él y no dejaban de pedirle deseos, y Luis, al sentirse querido y aceptado por todos no dejaba de complacer, aunque hubiera veces que no le gustaran.

La vida cambió para Luis, desde ese día que cumplió su primer deseo, pasó a ser el niño más querido de la ciudad, pero todas las cosas cambian.

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