Un día
camino a casa por el bosque de vuelta del colegio, Luis vio algo que brillaba
en la rama de un árbol, se acercó y de pronto esa lucecita se fue haciendo cada
vez más grande hasta convertirse en una preciosa hada, de nombre Esmeraldina, la
cual le dijo a Luis:
-
Piensa en algo que
desees y tu deseo se hará realidad, lo único que no puedes cambiar es como eres
en verdad.
Luis
llegó a casa muy contento y dijo a sus Padres:
-
Papá y mamá puedo hacer magia, pedidme lo que
queráis.
Al oír
esto los padres de Luis y sus hermanos se rieron de él, pero nuevamente un
recuerdo vino a la mente de la Madre, el cual fue que la bruja le dijo que su
hijo sería “mágico”. Siendo consciente de ello, le dijo a Luis:
-
Quiero ser duquesa, vivir en un castillo, tener
mucho dinero y muchas joyas, quiero ser rica.
Dicho esto,
Luis cerro fuertemente sus ojos y de pronto estaban en un castillo, hermoso,
lleno de hermosas joyas, vestidos, sirvientes, era un sueño hecho realidad.
Cuando el
rumor llego al pueblo, todos empezaron a querer a Luis, todos querían jugar con
él y no dejaban de pedirle deseos, y Luis, al sentirse querido y aceptado por
todos no dejaba de complacer, aunque hubiera veces que no le gustaran.
La vida
cambió para Luis, desde ese día que cumplió su primer deseo, pasó a ser el niño
más querido de la ciudad, pero todas las cosas cambian.
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