miércoles, 10 de enero de 2018

Luis, un niño de un color diferente (primera parte)

Érase una vez, un matrimonio campesino de nombre Martín y Lucía, que deseaba muchísimo tener un bebe, pasaban los años y no venía ningún niño, así que un día, la madre fue a la bruja del bosque y pidió que le hiciera un conjuro para así poder tener su ansiado niño.
Así lo hizo la bruja, pero a la madre advirtió:
-      Tu niño será especial, mágico y debes amarlo siempre, sino la desdicha te traerá.
Y, nueve meses después, nació un bebe precioso con unos ojos negros encantadores, pero los padres se llevaron un susto se llevaron cuando vieron que su niño tenía el pelo verde, verde como una manzana.
Lloraron los campesinos avergonzados del hijo que habían tenido, se preguntaban cosas como, por ejemplo, que cómo pasearían libremente por el pueblo, que dirían los demás niños cuando su hijo fuera al colegio con ellos, y se repetían que era una desgracia y una vergüenza tener un hijo así.
Y, fue entonces que la madre recordó las palabras de la bruja, “especial”, “mágico”, “debes amarlo”, la madre se imaginó que el niño igual podría hacer algún truco de magia, así que comenzó a pedirle deseos, pero el niño era muy pequeño y no podía llevar a cabo ningún truco de magia.
Pasado algún tiempo, los campesinos tuvieron dos hijos varones más, los cuales no habían sido pedidos con ningún conjuro de bruja y los cuales eran como cualquier otro niño, pero qué destino depararía al niño pequeño de pelo verde.

Luis, así le habían llamado, era un niño solitario, triste, sus hermanos se burlaban de él, nadie en el pueblo quería ser su amigo, en la escuela todos se reían de su pelo, hasta el punto que el niño siempre usaba un sombrero para tapar su cabellera que no dejaba de crecer y nunca cambiaba de color.

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