Entonces les conté a mis padres lo que había sucedido el día de ayer. Pero no me creyeron. ¡Ya tenía 15 años y no me creían! Entonces lo mejor que se me ocurrió para salvar a mi hermana fue decirles que me dejaran descansar, que estaba agotado por el accidente del día anterior (ellos pensaban que lo que me había ocurrido solo era un tonto accidente).
CONTINUARÁ.........
No hay comentarios:
Publicar un comentario