jueves, 7 de marzo de 2019

El reino perdido (parte 11)

El reino perdido estaba más perdido que nunca. Diana recordó su misión y balbuceó equidistante entre los legionarios y los ogros… ¿Por un casual alguno de ustedes reconoce el signo de la “C”?
Y no sabemos si por cobardía o por lo absurdo de la cuestión, ogros y legionarios soltaron sus armas y rompieron a reír como si de un chiste se tratara.
En voz baja se oyó a un soldado susurrar a otro: -Pero que dice esta chica… ¡si los ogros no saben ni leer!-… Con tan mala suerte que un ogro lo escuchó.
-¡Los ogros leemos perfectamente!- Vociferó uno de los gigantes. -Durante años y años nos habéis despreciado como si fuéramos monstruos y no habéis contado con nosotros para nada. Los ogros tenemos algunas costumbres peculiares, pero no vamos por ahí aplastando a la gente como habéis hecho creer a los niños. ¡Ya nadie nos quiere, nadie se preocupa por nosotros! Hemos ocupado la ciudad olvidada, que era la capital de este mundo, porque cuando nos vieron sus habitantes echaron a correr a un reino vecino…
Luis vio en el mapa que la Ciudad del Olvido era el siguiente y último lugar señalado en el mapa con la “C”.
-¿Habéis dicho la Ciudad del Olvido?, ¿Y seguro que en esa ciudad no habéis visto un símbolo como esta letra? (en algún banco, o parque, o edificio…)
-Nunca la hemos visto,- dijo otro ogro- pero nos hace mucha ilusión que nos hayáis preguntado y que confiéis en que sabemos leer y hacer mucho más de lo que otros creen. Mira, esta nuestra letra: la “O”. Y se quitó un collar del que colgaba su “O”.
-La nuestra es la “L”- Admitió uno de los legionarios que también soltó su colgante.
CONTINUARÁ........

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