lunes, 22 de abril de 2019

La leyenda de San Cristóbal (parte 1)


Érase una vez un hombre llamado Relicto, el cual tenía unas elevadas dimensiones tanto en estatura como en porte. Su deseo desde que fue un niño fue ponerse al servicio del Rey más grande que hubiese existido en la Tierra.
En su juventud, comenzó poniéndose al servicio del emperador romano Gordiano, hasta que un día vio como ese rey se santiguaba ante la mención del diablo. Por ello supo que ese rey le tenía miedo al diablo, por lo que partió a buscar al diablo.
Un día se encontró con una banda de malhechores, y uno de ellos se dirigió hasta Relicto:
-          ¿A quién buscas forastero? -respondió.
-          Mi gran deseo es encontrar al mayor rey que haya podido existir jamás, y me han dicho que es un tal Diablo – dijo Relicto.
-          Pues yo soy ese que buscas – dijo el malhechor.
-          Pues a ti y solo a ti te serviré – dijo Relicto.
Tras esto, Relicto comenzó a servir a esta persona, hasta que un día observó como el rey, el cual él creía que era el más poderoso, se apartaba de una cruz:
-          ¿Por qué te apartas? – preguntó Relicto extrañado.
-          Tengo miedo de Jesús- dijo temeroso el malhechor.
-          ¿Por qué? Si tú eres el mayor rey habido en la faz de este mundo – afirmó Relicto.
-          Te mentí, no soy el Diablo, todo lo hicimos para burlarnos de ti – dijo apenado el malhechor.


CONTINUARÁ...

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