viernes, 12 de abril de 2019

La esmeralda encantada (parte 4)

Un día, por fin, los rayos de sol empezaron a calentar la tierra con fuerza. La nieve se deshizo y los alegres trinos de los pajarillos volvieron a escucharse entre los árboles ¡La primavera había llegado y con ella el momento que nuestro protagonista había estado esperando con tanto anhelo!  Nada más terminar las clases, atravesó el bosque a toda velocidad para reencontrarse con sus amigos los gnomos. Allí estaban todos juntos y sonrientes esperando su regreso.
El más anciano se acercó a él de un saltito y le dijo:
– Bienvenido, amigo ¡El invierno ha sido muy largo y teníamos muchas ganas de verte!
– ¡Yo también a vosotros! ¡Estoy deseando que me contéis nuevas historias!
– ¿Sí? Pues voy a contarte una ahora mismo…
– ¡Qué bien, empieza por favor!
– Nos hemos enterado de que un amigo nuestro ha trabajado todo el invierno recogiendo leña para que su padre no talara el árbol donde vivimos.
– Eh… Sí, bueno… ¡ese amigo soy yo!
CONTINUARÁ...

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