sábado, 20 de abril de 2019

La esmeralda encantada (parte 8)

Con el dinero en la mano se fue inmediatamente a un almacén, compró sacos de alimentos,  los metió en un carromato y regresó al pueblo. Por la noche, de incógnito, fue dejando un saco en la puerta de cada familia. Cuando los vecinos se levantaron al amanecer se llevaron una increíble sorpresa ¡Alguien les había regalado comida para un mes! Todos se preguntaban quién habría sido la persona que les había salvado la vida, pero no encontraron respuesta.
Esa misma tarde el chico acudió al bosque para reunirse con sus amigos. Por primera vez en muchos años iba triste porque sentía que les debía una explicación: había prometido no quitarse jamás la esmeralda del cuello y en cambio… ¡la había vendido!
CONTINUARÁ....

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