miércoles, 7 de febrero de 2018

El Interruptor (parte 5)

El paisaje callejero lo había dejado enmudecido en un principio. Ahora se sentía como un fantasma vagando entre las tumbas de un cementerio donde estáticas figuras lo miraban con ojos perdidos, sin verlo en realidad. Observaba a la gente en la calle, en sus autos, a través de las vidrieras de los negocios. Le causaba gracia las posturas en las que habían sido sorprendidos. Sí, los observaba detenidamente pero no se animaba a tocarlos.
Su aleatorio caminar lo llevó hacia un lugar apartado y desierto, donde la luz mortecina de un farol iluminaba apenas la escena. Escuchó un ruido. ¡No puede ser!, se dijo alarmado, ¡el sonido no debería trasmitirse en este momento! Corrió hacia el lugar desde donde le parecía que el ruido había venido. Entre un montón de basura, botellas y bolsas de residuos pudo ver una enorme rata parada, cuyos ojos penetrantes no se despegaban de él.
—¡No es posible, no es posible!, ¿qué es lo que está pasando?
Comenzó a caminar hacia el roedor y éste se arqueó levantando la cola, chillando siniestramente, para luego salir disparado hacia el interior del callejón, deteniéndose delante de una puerta entreabierta, como si lo estuviera esperando. Sintió una enorme sensación de repulsión. Nunca había soportado ni ratas, ni cualquier clase de alimaña parecida. Se dijo que debía averiguar por todos los medios qué era lo que sucedía, dado que esto podía repetirse con algún otro ser, humano o no. Venciendo su disgusto fue en su búsqueda.

Al atravesar la puerta se encontró dentro de una vivienda miserable. Vio a dos ancianos sentados a la mesa, que habían sido sorprendidos por el interruptor mientras consumían una humilde cena. El animal lo esperaba al final de un pasillo. Él se dirigió derecho hacia allí. Ni bien comenzó a transitarlo, la rata escapó hacia uno de los lados, haciéndolo sentir totalmente estúpido.
CONTINUARÁ......... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario