-Majestad, rey de este pequeño país, vosotros sois los primeros seres vivientes que veo en doscientos años, para mí es un honor que esta niña la princesa de las hadas se llame Ladian, y hablando de nombres ¿cómo os llamáis vos y vuestra esposa?.
-Mi nombre es Verdín y la reina se llama Cristel-.
-Estoy encantada de conoceros y hablar con vos, pero os tengo que pedir un gran favor, deseo ser la guardiana de la vida de vuestra hija y aunque sea la reina del bosque quisiera vivir en vuestro palacio, siempre he vivido en soledad pero ello me ha dado fuerza y sabiduría, también muchas veces un gran aburrimiento.
Parece que escucho llorar a la princesa ¿puedo conocerla?
-Pasar noble anciana y conoceréis a vuestra protegida-
La pequeña estaba en su cuna, moviendo sus brazos y piernas, la reina del bosque se acerca a ella, y se da cuenta que es una niña hada especial, su sonrisa penetra directamente en su corazón.
Mirando a los reyes que están a su lado –dice- es preciosa, con su cabello negro y sus grandes ojos que brillan como estrellas. Sé que la gran mayoría de las hadas tienen el cabello rubio y los ojos azules, vosotros sus padres sois así y yo cuando era niña también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario