viernes, 24 de mayo de 2019

La princesa que no conocía la luna (parte 1)

Aurora era una princesita muy querida en el reino, era bondadosa, dulce y bella. Sus padres vivían en un hermoso castillo y la consentían en todo lo que deseaba, excepto en algo que la pequeña anhelaba con todas sus fuerzas: conocer la luna.
Por mucho que los reyes deseaban cumplir el sueño de la princesa, temían que nunca podrían hacerlo. Una bruja malvada que vivía en aquel reino la había hechizado cuando aún era una bebé. El hechizo hacía que la princesita cayera rendida de sueño al caer la tarde, y no había quien la mantuviese despierta hasta el anochecer. Con este hechizo la bruja pretendía que la joven no pudiera asistir a bailes, fiestas y conocer a algún príncipe. Sin más herederos en el reino, la corona sería suya algún día.
Las costumbres del castillo se fueron adaptando para que la princesa pudiese llevar una vida lo más normal posible. La cena se preparaba antes de las cinco de la tarde, lo que siempre traía corriendo a los cocineros. Los bailes se hacían en la mañana, algo que era bastante inusual y molesto para el reino.
A pesar de esto los reyes seguían intentándolo todo para que su hija conociera la luna, que tanto la apasionaba. Cambiaban la hora de los relojes en todo el palacio, cerraban los cortinados antes del anochecer, intentaban despertarla, pero nada funcionaba. La princesa Aurora se quedaba dormida donde quiera que estuviese, apenas el sol comenzaba a caer.
CONTINUARÁ....

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