viernes, 24 de mayo de 2019

Como aprendieron a viajar las palabras (parte 2)

Hasta que las palabras conocieron al señor Lápiz, un señor alto y muy delgado que podía pintar cualquier cosa en cualquier sitio. Este les ayudaba a llegar a otros lugares donde la señora Boca no podía, pero igual nunca encontraba buenos sitios para pintarlas. Escribía sobre las rocas y los árboles que nadie podía mover, por lo que las palabras quedaban atrapadas para siempre. O sobre la tierra que luego de que llovía, las hacía desaparecer.
Ya las palabras estaban a punto de rendirse y aceptar que no podrían viajar más lejos, cuando conocieron al señor Papel. Era muy blanco y ligero, se movía con facilidad por cualquier lugar y estaba dispuesto a ayudarlas.
Las palabras habían encontrado al fin una buena forma para viajar. El señor Lápiz escribía sobre el señor Papel las palabras que le dictaba la señora Boca. Y así fue como viajaron al otro lado del mundo en grandes travesías sin perderse, pudiendo leerlas muchos niños más que ni siquiera las conocían.
FIN

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