jueves, 16 de abril de 2020

Reina Parca

Besando la daga ruinosa,
el sabor del presentimiento.

Duerme sobre otros muertos,
vencida y fría. Menuda y gris.

Y se sintió miserable,
la última en pie.
Culpable sin duda,
ella era culpa.

Acaricia casas vacías
con la pena de su mano.

Truena el aliento joven y
aborda el ánima.

Y se siente miserable,
la última en pie.
Culpable sin duda,
ella era culpa.

Susurra espinas.
Amamanta cuervos.

La serpiente, tan inmortal,
y su cola y colmillos gastados.

Y se sentirá miserable,
la última en pie.
Culpable sin duda,
ella era culpa.

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