Ay mamá, mujer que me diste vida,
la tuya se evaporó… tan fugaz,
que sombría quedó la oscuridad
de una fúnebre noche en tu partida.
la tuya se evaporó… tan fugaz,
que sombría quedó la oscuridad
de una fúnebre noche en tu partida.
Desconsolada y muy triste, afligida,
nos quedó otra madre, todo bondad,
mi abuela, que nos amó de verdad,
hebra de amor en nuestra piel cosida.
nos quedó otra madre, todo bondad,
mi abuela, que nos amó de verdad,
hebra de amor en nuestra piel cosida.
¿Quién me cuida? Otra mujer, otra vez,
aquella que me arrulla en primavera,
y en el hosco estío calma mi sed.
aquella que me arrulla en primavera,
y en el hosco estío calma mi sed.
Son ellas, madre, abuela y compañera,
una aquí, otras más allá, en los alcores,
mujeres de mi vida… mis amores.
una aquí, otras más allá, en los alcores,
mujeres de mi vida… mis amores.
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