miércoles, 27 de febrero de 2019

La máscara de Carnaval (parte 1)

Cuando Marta se enfadaba parecía que había estallado la segunda guerra mundial en casa. No había forma de calmar sus infundados y desproporcionados ataques de ira.
Los esfuerzos de sus padres eran totalmente inútiles ante el torbellino de gritos y más gritos que Marta emitía descontroladamente.
Esto no ocurría siempre, por supuesto, pero solía coincidir con los momentos en que sus padres le impedían realizar alguna actividad o hacer algo que a ella le apetecía.
Pensaréis que es normal enfadarse cuando no consigues algo que te apetece mucho, pero os puedo garantizar que las rabietas de Marta no tenían ninguna proporción, sencillamente pensaba que si armaba mucho jaleo y agotaba la paciencia de sus padres, sería capaz de salirse con la suya y conseguir aquello que quería.

Pues veréis lo que le sucedió a nuestra protagonista…
La semana antes de la fiesta de carnaval del colegio, Marta decidió que no quería el disfraz que ya le habían comprado sus padres. Había hablado con una amiga suya y ésta le comentó que se iba a disfrazar con una máscara que le habían traído sus padres de un viaje que habían hecho a Venecia.
Su amiga le mostro una foto del precioso disfraz veneciano que llevaría al colegio y Marta no dudo ni por un instante en volver locos a sus padres para conseguir uno igual.
-Pero Marta, tú ya elegiste tu disfraz y es el que te compramos. Ahora no vamos a comprar otro nuevo – Explicó el padre de Marta.
-Por favor papá, y no volveré a pedirte nunca nada más, ¡por favor! – insistió Marta
-No Marta, ya te he dicho que tú tienes un disfraz y no podemos estar comprando disfraces cada vez que se te antoje algo de lo que tienen tus amigos. No insistas…
CONTINUARÁ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario