miércoles, 5 de septiembre de 2018

El amo de lo rojo


Tengo miedo, tengo mucho miedo, mamá no deja de llorar y de abrazarme fuerte, no quiere que el señor Rojo me haga daño, él está muy enfadado y no nos deja salir de la habitación.

Hasta hace poco él era mi amigo. 

Ayudaba a mamá cuando hacía la comida, era muy bueno, me acompañaba todas las noches para que no tuviera miedo y bailaba  para divertirnos. Si no le hacíamos caso, se cansaba y se iba. 

Yo sé que es un ser mágico, porque lo he visto en dos sitios diferentes a la vez… Y lo he visto desaparecer de mi habitación una mañana, delante de mis ojos !.

Mamá lo tenía encerrado para que no se escapara, para que nos siguiera ayudando, mamá sabia que yo no tenia miedo cuando él me acompañaba, y por eso dormía en mi habitación. Pero yo sabía que cuando lo encierran se pone triste, porque cuando está encerrado nunca baila, es por eso que esta noche le abrí su jaula y lo solté por la ventana para que fuera libre y bailara contento...

Y así fue, al poco rato el señor Rojo bailaba subido en una rama del árbol que hay junto a mi ventana, estaba muy contento... en un par de minutos ya había conseguido subir a la ventana, y se asomaba bailando para darme las gracias, yo no podía dejar de reír.

Entonces ocurrió algo... empezó a crecer y hacerse más grande... No me sorprendió porque sabía que era un ser mágico. Empezó a moverse por el techo, era muy divertido... pero entonces entró mamá y empezó a gritar.

Yo me asusté y empecé a llorar, mamá debía pensar que el señor Rojo quería hacernos daño por haberlo tenido encerrado.

Eso lo entendí, lo que no entendía es por que la casa lloraba, por que mamá me abrazaba tan fuerte y por que no dejaba de gritar. 

- Fuego! -.

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