Tengo
miedo, tengo mucho miedo, mamá no deja de llorar y de abrazarme fuerte, no
quiere que el señor Rojo me haga daño, él está muy enfadado y no nos deja salir
de la habitación.
Hasta hace
poco él era mi amigo.
Ayudaba a
mamá cuando hacía la comida, era muy bueno, me acompañaba todas las noches para
que no tuviera miedo y bailaba para divertirnos. Si no le hacíamos caso,
se cansaba y se iba.
Yo sé que
es un ser mágico, porque lo he visto en dos sitios diferentes a la vez… Y lo he
visto desaparecer de mi habitación una mañana, delante de mis ojos !.
Mamá lo
tenía encerrado para que no se escapara, para que nos siguiera ayudando, mamá
sabia que yo no tenia miedo cuando él me acompañaba, y por eso dormía en mi
habitación. Pero yo sabía que cuando lo encierran se pone triste, porque cuando
está encerrado nunca baila, es por eso que esta noche le abrí su jaula y lo
solté por la ventana para que fuera libre y bailara contento...
Y así fue,
al poco rato el señor Rojo bailaba subido en una rama del árbol que hay junto a
mi ventana, estaba muy contento... en un par de minutos ya había conseguido
subir a la ventana, y se asomaba bailando para darme las gracias, yo no podía
dejar de reír.
Entonces
ocurrió algo... empezó a crecer y hacerse más grande... No me sorprendió porque
sabía que era un ser mágico. Empezó a moverse por el techo, era muy
divertido... pero entonces entró mamá y empezó a gritar.
Yo me
asusté y empecé a llorar, mamá debía pensar que el señor Rojo quería hacernos
daño por haberlo tenido encerrado.
Eso lo
entendí, lo que no entendía es por que la casa lloraba, por que mamá me
abrazaba tan fuerte y por que no dejaba de gritar.
- Fuego!
-.
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