“Me llamo Nuria, tengo 8
años y en cuarto cursos. En mi familia somos tres: mi mamá, mi papá y yo. Mi
papá trabaja en unas oficinas y mi mamá…”. Mi profesora nos mandó hacer una
redacción sobre el trabajo de nuestros papás. Aunque soy muy buena escritora,
ahora tengo problemas con esta…
Mi mamá era una madre
normal, cariñosa y trabajadora, pero de repente, un día me dí cuenta que se
había convertido en alguien diferente, ya que se sentaba en silencio con la
mirada enfocada hacia la nada.
Algunas veces me
despertaba y escuchaba como mamá iba a la cocina a media noche, hasta que un
día comenzó a decir cosas raras, a reírse y a hacer cosas que nunca jamás
hubiera hecho; me asustaba ese comportamiento, ya que sentía que se había convertido
en otra persona.
Hasta que un día comenzó
a gritar y llorar sin parar, por lo que papá algo asustado la llevó al
hospital, y yo, al verlos irse, no me atreví a preguntar por qué se la llevaba,
pero algo en mí me decía que era algo muy serio, por lo que tuve dolor de
cabeza durante algunos días, y cuando mis amigos y profesores se me acercaban
para preguntarme cómo iban las cosas, me quedaba callada.
Papá pasaba mucho tiempo
en el hospital con mamá, por lo que mis abuelos me cuidaban. Me decían que
tenía que ser una niña muy valiente, fuerte y ayudar en casa todo lo que
pudiera porque ya era muy mayor. Papá tenía mucho trabajo mientras mamá no
estaba, por lo que intenté ayudarle en lo que pudiera, para que no se cansara
mucho él también.
Cuando pasó una semana,
fui a ver a mi mamá al hospital. Tenía miedo de cómo me la encontraría, pero
cuando pasé a su cuarto, mi mamá parecía ser la de siempre, recibiéndome con un
cálido abrazo y una gran cantidad de besos.
CONTINUARÁ...........
No hay comentarios:
Publicar un comentario