Un día diez dios importantes se reunieron y allí estaban de momento cuatro dioses que eran Céfiro, el dios de la alegría que llevaba siempre un bastón y tenía el pelo y ojos marrones, el cual también tenía un buen carácter y era compasivo. El segundo dios era Merus que era el padre de todos los dioses, llevaba consigo algunos relámpagos. Merus era un hombre viejo con el pelo blanco y grandes ojos azulados y tenía un carácter bonachón y era muy guasón.
La tercera diosa era Celeste, la diosa de la sabiduría, que llevaba consigo una luna enganchada a ella. Celeste era joven y hermosa, tenía una tez blanca, con ojos color cielo y el pelo rubio. Ella era la mejor diosa porque era muy buena. La cuarta diosa era Lamilán, diosa del amor. Esta diosa era la hermana de Cúpido , que al igual que su hermano llevaba a la espalda un carco rosa y azul y unas pocas flechas con la punta de corazón. Tenía el pelo atado en un moño negro, unos ojos negros y un carácter equilibrado. Era una niña de unos siete años y tenía atrás dos pequeñas alas blancas.
A los pocos minutos llegaron tres dioses más que eran Silvestre, el dios de la fertilidad y la belleza, que llevaba consigo un espejo y era hermano gemelo de Celeste.
CONTINUARÁ....
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